D. Gregorio
García López
de la Osa
Arquitecto técnico. Madrid
En marzo de 2003 en un
juzgado de primera instancia de Madrid, decidió una jueza que debía
designarse perito y aquí comienza
una historia, que merece ser contada.
En mayo acepto el cargo
y descubro que el caso versa sobre humedades
en una vivienda y que
ya tenía perito anterior, que hábilmente,
había desaparecido de la escena, emitiendo
un dictamen que dejaba abiertas dos posibilidades
para solucionar el caso. Sobre el coste de ejecutar
esas soluciones, debía pronunciarme yo.
Tuve que aclarar cual de
las soluciones quería
la juez que valorase, tuve que estudiar profundamente
el caso y finalmente emitir una valoración.
Fue en vano, porque después de más
de cuatro años en los tribunales, la
demandante no estaba dispuesta a que las obras,
se realizasen en el interior de su vivienda,
debía hacerse por el exterior. La juez
me llamo, traté de explicarle que los
técnicos somos muy buenos pero que lo
de hacer obras sin obra aún no hemos
aprendido a hacerlo. Todo fue en vano, tuve
que emitir una nueva valoración en la
que absurdamente se valorase una obra trabajando
desde el lado del muro equivocado y advirtiendo
que nadie en su sano juicio, accedería
a realizar esa obra. |